Cuando te da miedo subir algo a tu blog porque sabés que alguna persona lo va a leer y te van a comentar al respecto, es ahí cuando tenés que mirarte en un espejo y pegarte fuerte. Lo del espejo es para ver bien la cara de boludo pre golpiza.
Cuando cree este espacio, lo hice para tener mi rincón de interneteteté (y construir mi base cibernética para cuando invadiera al mundo con mi ejercito de manatíes cyborgs controlados mentalmente) y para poder, para variar, expresarme un poco.
Anduve “blogueando” (que debe ser el equivalente a agarrar 9 diarios distintos en un kiosco y leer 3 paginas de cada uno, saltando randómicamente) en estos ultimos días, y noté que mucha gente hace chantadas. Como en la mayoria de los casos no se de quien estoy hablando, evitaré decir sus nombres, direcciones y horarios donde podemos encontrarlos para mirarlos con cara de reproche.
Por un lado, vi muchas impersonalidades: “Me hacen mal esas cosas que nadie sabe, pero que me lastiman profundamente, ay de mi, mi nombre es angustia (ermenibesta arjoniga segunda, mis viejos eran unos forros) y por eso no los quiero, pero los amo, a todos y a nadie le digo esto. (flynn) paf, me fui.”
Por otro lado vi muchas ‘politesses’ (no se me ocurre un sinonimo en castellano, vendrían a ser actos de buena educación para no faltarle el respeto a nadie) : “ayer tuve un dia horrible en el colegio/facultad/trabajo/casa/supermercadochino , y no es culpa de nadie, porque todos están leyendo acá y me quiero llevar re bien con toddys y vayamos juntas de la mano a reirnos de esa chica nueva, que creo que se llama angustia, ah re??”
Fue raro, pero me pasó a mi también, estaba pensando en lo de siempre, que si me afeito me dan 14 años y tengo que empezar a llevar el dni cuando me quiero comprar algo mas fuerte que un danonino, y que me da toda la paja tener el documento en el bolsillo porque ocupa mucho espacio, cuando vino uno de esos flashes violentos. Esos flashes que no, contrariamente a lo que cree la mayoria, no son luces del auto del costado, que nos boludea con sus foquitos, sino una idea.
Como si fuera un caramelo, una chica linda o ese item verdecito que no te sale en ese juego molesto y la concha del mono, ya llevo 4 horas acá, por qué carajo no salis, ah por fin si señores si, acaba de salirme que feliz que soy; disfruté el momento del contacto.
La idea dio lugar a varias ocurrencias, planificaciones furiosas y muchas tentativas de ‘saco una hoja , una lapicera y me anoto esto AHORA MISMO, porque sino me lo olvido y es muy groso’ y al ratito una molestia, como si un caniche toy me estuviera lamiendo el oído.
La molestia decia ‘pero no lo va a entender el 50% de la gente que ve tu blog’ (Conste que yo represento el otro 50%, uso todas las computadoras de la casa con ip variable para sentir que tengo visitas y que alguien en este frio mundo capitalista me quiere, pero mantengamoslo en secreto) y empezé a pensar en como arreglarlo.
Al rato me pegó, no el caniche toy, no la molestia, no el tipo de al lado porque yo estaba escribiendo como loco en mi hoja, sino la realización de que estaba traicionando el principio básico por el cual cree este lugar.
Si quisiera una red social, me uniría a “meo verde” y salvaría ballenas o lo que sea que esten salvando ahora. Este lugar es para cuando no me animo a decir todo lo que quiero decir, o cuando se me hace muy evidente que necesito escucharme mas, y tener registro/constancia de lo que digo. Para todo lo demás, existe mastercard.
Por suerte, para ésto, existo yo

como si un caniche toy me estuviera lamiendo el oído.
o un poring besandote al despertarte